viernes, 5 de noviembre de 2010

Hank Fort y el vodevil country

(Publicado en Soy Country, 21-1-10)

Prototipo de la elegancia sureña

El nombre de "Hank" nos evoca a Hank Williams, Hank Thompson, Hank Cochran... pero Hank Fort no era un hombre sino una mujer. Alma Louise Middleton Hankins Fort fue una cantante, actriz, compositora, profesora y autora que nació en Nashville, Tennessee,el 19 de junio de 1914 cuando Nashville aún no era la ciudad de la música.

Por tanto, Hank Fort no venía del campo hillbilly ni de una cabaña de la Blue Ridge Mountains, sino que era de "buena" familia. Su padre era el pintor Cornelius Hankins, y su madre fue una escritora para niños. Cuentan en IMDB que fue educada en la Peabody Demonstration School.

Con experiencia en el mundo del teatro y la música, Hank fue una de las pioneras de la radio. Ya en 1947 compuso el primer jingle (canción publicitaria) que se grabó en Nashville, un anuncio para Shyer Jewelers que se emitiría durante 20 años y que fue grabado por Aaron Shelton, un mítico ingeniero de sonido de la WSM.


A Hank Fort se la recuerda sobre todo por la divertida y pícara 'I Didn't Know The Gun Was Loaded', (No sabía que la pistola estuviera cargada), que cantó con indudable gracia. 'Put Your Shoes On Lucy (Don't You Know You're In the City?)' (Ponte los zapatos Lucy, ¿no sabes que estás en la ciudad?) fue grabada por muchos artistas y canciones como 'You Can't Hurt Me Now Cause I'm Dead' (No puedes herirme porque estoy muerta) marcan un estilo a medio camino entre la música country, las variedades, el pop, el swing y el humor.



Más canciones populares fueron 'Save Your Confederate Money, Boys, The South Shall Rise Again', 'Protocol', 'Pic-a-Nic-In the Park', 'Lady Bird', 'Cherry Blossom Spring', 'The Boardwalk', 'Southern Cookin'', 'My One Track Heart', 'I Love Connecticut', 'Tall Tales of Texas', 'Ah-Nah-Pahp-Pah-La Day', 'Can't Wait', 'My Favorite Friend' y 'The Written Guarantee'.

Hank fue durante muchos años un miembro activo y muy conocido de la sociedad de Washington D.C. donde residía en sus años de esplendor cuando actuaba en la radio, la televisión y los night clubs (poseía uno llamado Fotnightly donde enseñaba baile de salón y buenas maneras). Lo que suelen llamar el alma de la fiesta.

Hank Fort fue parte del vodevil "country", combinado con el swing, la música "ligera", el pop o el jazz es una mezcla musical bastante activa en los 50 y 60. Este tipo de cantantes como Hank Fort conseguían bastantes contrataciones en los clubs más "elegantes" de la ciudad, clubs de campo (country clubs), fiestas, celebraciones de ricachones y allí donde aún se bailaban bailes de salón, tango y otros estilos. Hank también fue parte de la high society local y se codeaba con senadores, políticos, empresarios, etc. gente adinerada en general. Es una parte de la música country alejada de la mayoría de los orígenes humildes de los artistas country como Loretta Lynn, Buck Owens o Merle Haggard. Es como si el sur se encontrase con el norte.

Hank Fort murió el 13 de enero de 1973. Tenía 59 años.


El vodevil americano

Por Antón García-Fernandez

El vodevil parte como un subgénero dramático que consiste en una comedia frívola, ligera y picante que da lugar a equívocos y situaciones cómicas, en la que se alternan partes cantadas con números musicales. Su nombre deriva del francés "vaudeville".

El vodevil, basado en la rica tradición del music-hall victoriano inglés, obtuvo una gran popularidad en Estados Unidos desde mediados del s. XIX, si bien su época dorada coincide con la transición entre el s. XIX y el XX, con los llamados minstrels. En el escenario del vodevil se daban cita artistas muy diversos que iban desde malabaristas, bailarinas y cómicos hasta futurólogos y lanzadores de cuchillos.

Por supuesto, la música tenía gran importancia, y todo espectáculo de vodevil que se preciase presentaba a tenores irlandeses, cantantes de ópera ligera y vocalistas de pop. La tradición del "blackface" (cantantes blancos que se pintaban la cara de negro y cantaban canciones en las que perpetuaban el estereotipo altamente racista acerca de la población negra) también tuvo una importancia capital en el vodevil. Pese a su innegable y deleznable racismo, el "blackface" es muy interesante musicalmente.

Por supuesto, en una época en la que no había radio ni televisión, el vodevil era en Estados Unidos una de las formas de entretenimiento más populares. A principios del s. XX existía una especie de circuito de teatros, algunos de mayor importancia que otros, y algunos de los grandes nombres artísticos del s. XX, desde Bob Hope a Al Jolson iniciaron sus carreras en el vodevil. Jolson, que se autoproclamó "the World's Greatest Entertainer" (y en nuestra opinión, lo fue en su época), fue uno de los verdaderos reyes del vodevil.

En algunas zonas rurales y del sur y del oeste de Estados Unidos se desarrollaron los llamados medicine shows, un espectáculo de vodevil realizado con escasos medios técnicos y económicos, y que se ofrecían desde una carreta con toldo, a modo de escenario.

Reunía en un sólo espectáculo números cómicos y musicales, que acompañan a un charlatán con el objetivo de vender elixires u otros productos presuntamente medicinales. Fueron una escuela para un gran número de músicos de blues y hillbilly, antes de la Gran Guerra.

A finales de los 30, con la llegada de las big bands y la era del swing y el apogeo de la radio, el vodevil perdió fuelle y parecía que sus horas estaban contadas. Pero la televisión lo revivió en los años 50, inesperadamente y de una manera indirecta. Los programas televisivos de variedades, como el "Steve Allen Show", el "Ed Sullivan Show" o el "Milton Berle Show" (Berle era un veterano del circuito de vodevil), estaban basados en la estructura de los espectáculos de vodevil, de tal modo que el vodevil sobrevivió bajo una forma distinta en la pequeña pantalla.

Ahí es donde entra nuestra amiga Hank Fort, demostrando que la música country y el pop en muchas ocasiones no se hallan tan alejados. De hecho, grandes cantantes de pop, como Bing Crosby, Tony Bennett, Patti Page o Jo Stafford, grabaron temas country de Hank Williams y otros. Y el legendario Fred Rose no sólo compuso clásicos del country sino también temas de pop de tanto éxito como ''Deed I Do', que se ha convertido en un estándar del jazz. En nuestra opinión, la interesante historia del vodevil estadounidense explica hasta cierto punto el sonido relajado y pulido de cantantes country como Hank Fort, que mezclaron diversas influencias para crear un estilo personal, vendible y de gran calidad musical.

Si os interesa el vodevil y el music-hall, os recomendamos que veáis las siguientes películas:

CHAMPAGNE CHARLIE: Película británica de los años 40 que recrea el ambiente del music-hall londinense de la época victoriana.

THE JOLSON STORY / JOLSON SINGS AGAIN: Biopic en dos partes sobre el gran Al Jolson, un poco idealizada, pero muestra el ambiente del vodevil. El actor Larry Parks interpreta el personaje de Jolson y el propio Jolson, que aún estaba vivo cuando se hicieron estas películas, regrabó algunos de sus éxitos para la banda sonora.



THE JAZZ SINGER: La primera película sonora de la historia del cine, con Al Jolson en el papel protagonista. Cualquier otra de las películas de Al Jolson es también muy recomendable. En España se han editado ocho de ellas en DVD en versión original.

Fuentes:

IMDB

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